Casa Montañés

La Familia Montañés

La presencia histórica de la familia Montañés en Tenerife está ampliamente documentada por Don José Peraza de Ayala, en su artículo Relación Genealógica de los Patronos del Convento de San Sebastián de Los Silos (nº 2 de Gaceta de Daute) y más ampliamente aún por Don Antonio Luque Hernández en su libro sobre Las familias Chaves y Montañés de Tenerife.

De estas fuentes obtenemos que el primero de esta familia que arriba a Tenerife es Juan Ramírez, que llega desde las Montañas de Toledo, casado ya con Beatriz García Dóniz, y se establece en La Orotava en la primera mitad del siglo XVI.

Tomando a ésta como primera generación, el personaje que nos interesa para el edificio que nos ocupa pertenece a la séptima, de las cuales las dos primeras están vinculadas a La Orotava, las dos siguientes (ambas en línea femenina) a San Juan de La Rambla, y las otras dos a Los Silos cuyo convento de monjas cistercienses (bernardas) de San Sebastián fundó Sebastián Pérez Enríquez, esposo de Luisa Francisca Montañés que ostentaba la línea sucesoria en 4º generación, y del que fueron patronos. El apellido Montañés no aparece hasta la 3ª generación, y esto en segundo lugar para pasar ya en la 6ª al primero.

Así es como llegamos a Don Francisco Gabriel Montañés del Castillo Machado, sargento mayor de Caballería que heredó de sus padres los mayorazgos de su casa y el patronazgo del Convento de Los Silos a los que se unieron los vínculos instituidos por sus tíos maternos Don Fernando Llanos del Castillo (presbítero) en 1700, y por Don Antonio Llanos de Chaves en 1734.

Es este Francisco Gabriel Montañés el que hizo construir en la calle Real (San Agustín) de La Laguna la hermosa edificación civil que lleva su nombre, sobre un solar comprado el 18 de enero de 1746 a José Costero Mugarrieta y hermanos (véase Arquitectura Doméstica de Canarias, por Fernando Gabriel Martín Rodríguez).

Por esta última fuente sabemos que la construcción fue muy rápida pues el 5 de mayo de dicho año obtiene ya licencia del Cabildo para colocar en la portada de su fachada el escudo de armas de su linaje, elemento que colocó también en la portada de acceso a la Hacienda de San Sebastián en La Montañeta (La Orotava), que habían erigido sus padres don Sebastián Montañés y Machado y doña Gabriela María Chávez del Castillo dotándola incluso de ermita dedicada a Nuestra Señora del Carmen.

Siguiendo al profesor Martín Rodríguez, los días 21 y 25 de mayo del mismo año de 1746, Montañés establece sendos convenios con sus vecinos colindantes Antonio Vizcaíno (poniente) y Francisco Linares (naciente) para subir las paredes medianeras con cantos; la fachada se acaba en la primera semana de junio; y el encalado y retirada de andamios se pretendía concluir para la fiesta del Corpus de dicho mes, pero hubo de esperar (según el cronista de Anchieta y Alarcón) hasta el domingo siguiente por causa de la lluvia. Según declaración del año 1747, la casa estaba terminada y su valor se estimaba por encima de los 8.000 pesos.

La rapidez de construcción hace pensar al profesor Martín Rodríguez en el posible aprovechamiento de partes de la anterior casa de los Costero.